Aventura chihuahuense… india vestida de sol

Alma indígena entre los imponentes valles chihuahuenses; zonas milenarias que con su misticismo captan el interés por la historia precolombina; un desierto que se dibuja en el horizonte, mientras que su pálida capital en invierno abriga a los visitantes entre arquitecturas virreinales; cascadas que provocan sed de aventura; el único tren de pasajeros que garantiza paisajes, mismos que perduran en el corazón; finos museos estilo europea; una importante población de menonitas; dos pueblos mágicos; grutas inmortalizadas en el tiempo y su belleza descifrada en su corrido, autoría de Pedro de Lille y Felipe Bermejo… “Linda mi tierra norteña, india vestida de sol…”