Nada genera mayor sentido de pertenencia a una institución que la contención, el apoyo, el impulso y estímulo para dar lo mejor de uno y la escuela, como segundo hogar – a veces el primero – debe apuntar hacia esa meta: lograr que quienes están en ella sientan que eso es de uno y que debe ser cuidado y protegido, para uno y para los demás.

Menciona Sylvia Pinillos en su artículo «La importancia del teatro en la educación actual» que «es en la práctica de la actividad teatral a través del montaje de una obra completa donde se revela la capacidad del teatro como una actividad formativa total, que integra diferentes aspectos –formativo, lúdico y humano– indispensables para la educación de los alumnos».

Por ello, que una escuela provincial de teatro como la «Tito Guerra» de Jujuy haya organizado una “Velada Artística de Bienvenida” para iniciar el ciclo lectivo del 2017 es una manera de unir a los docentes, las autoridades, los alumnos y – principalmente – hacer que las familias también se involucren en el aprendizaje de su hijos y los apoyen en sus carreras.

Con todo el protocolo que la ocasión ameritaba, la Escuela Provincial de Teatro Tito Guerra, que ya tiene 18 años de creada, invitó a la colectividad, alumnos, ex alumnos, padres e interesados, para que fueran parte de esta bienvenida que  ofrecía en su programa espectáculos de danza, música y teatro.

La bienvenida la dieron los profesores Sergio Díaz Fernández y Rubén Fleitas quienes luego de agradecer la asistencia, bastante nutrida por cierto, dieron inicio anunciando la entrada de bandera de ceremonia. Primero hizo su entrada la bandera de la libertad civil, con su abanderado y sus escoltas, para luego recibir la bandera nacional.

Bandera de la Libertad Civil

Bandera de la República Argentina

Aquí y en beneficio de la educación de los jóvenes que están estudiando – sin ser un erudito en el tema –   que según dispone la ley Nº27.134 la «Bandera Oficial de la Nacional tiene lógica preeminencia sobre cualquier otra que se utilice en el territorio argentino y en sus delegaciones diplomáticas. Por su carácter nacional e histórico la “Bandera Nacional de la Libertad Civil” de hecho es la “segunda bandera nacional”, por eso tiene primacía protocolar sobre las que correspondan a otros países y las que representen a las organizaciones internacionales de estados (Ejs.: ONU; OEA; Comunidad Europea; UNASUR; MERCOSUR; etc.) También prevalece sobre aquellas que representen al resto de las provincias y a la Ciudad Autónoma de Bs. Aires. Así lo establece expresamente el Artículo 5to. de la Ley: “La Bandera Oficial de la Nación tiene precedencia protocolar sobre la Bandera Nacional de la Libertad Civil que, a su vez, prima sobre las de provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. En consecuencia, en el territorio argentino y sus legaciones diplomáticas: La Bandera Oficial de la Nación precede a todas las otras. Corresponde a la “Bandera Nacional de la Libertad Civil” el segundo orden de precedencia en el protocolo y siempre se usará en conjunto con nuestra Bandera Oficial. No puede emplearse en solitario.

Esta aclaratoria la hago para evitar que en un futuro, los alumnos cuando organicen actos protocolares olviden el orden en que deben entrar las banderas en un recinto, como sucedió en esta velada.

Las notas del himno nacional de Argentina estuvieron entonadas por Mónica Pantoja, acompañada por orquesta de la Escuela de Música dirigida por el profesor Funes y a diferencia de cuanto cantó en la inauguración del Entepola 2016, en esta ocasión no se notó una fluidez en la voz de Pantoja, a veces parecía que le costaba llegar a las notas altas.

Luego el acto protocolar siguió con las palabras del director de la Escuela, Gerardo Albarracín, quien destacó la importancia de este acto, al reunir en una sola velada a miembros de las diversas organizaciones que forman parte de Instituto Superior de Arte, que reúne a la Escuela Superior de Música,  la Escuela Superior de Danza Norma Fontenla y la Escuela de Artes Visuales «Hermógenes Cayo» de Humahuaca. 

En sus palabras Albarracín destacó que ese día los jóvenes y adultos de la tecnicatura superior recibirían su título, no diploma, acción que se logró luego de varios años de gestión. Hizo, además un recuento de lo que ha sido la vida educativa de esta Escuela, que se inició como una escuela taller de niños y poco a poco ha logrado crear amantes del teatro, que ven en esta actividad una profesión a seguir en un futuro

Y llegó la hora del espectáculo

Como dicen algunos que el movimiento se demuestra andando y luego de retirarse las banderas ceremoniales, llegó el turno de los alumnos de formación temprana que mostraran a los presentes lo que están aprendiendo y lo mejor fue la pasión, la diversión que se sentía en ellos al estar frente al público, aunque haya sido uno integrado por sus padres y que – obviamente – podía generar miedo escénico, pero se comportaron como lo habían ensayado.

Pero antes de esta actuación, los anfitriones dieron paso a dos nuevos personajes interpretados por Juan Castro Olivera y Gabriela Bertolone – que esa noche también recibió su título en la tecnicatura superior – para que condujeran, previa ensalmada de la entrada de la escuela por una Abuela parecida a la de Gasalla, pero mucho más alta que  la compañera de Susana Giménez.

Alumnos de formación temprana

Alumnos de nivel medio

Alumnos de nivel medio

Alumnos de tecnicatura superior

La noche siguió con los alumnos de nivel medio y de la tecnicatura superior, interpretando algunas rutinas, interpretando de textos, mímica, personajes clown, siempre recibiendo el aplauso de los presentes, mientras que los invitados de  la Escuela Superior de Danza interpretaron un baile al compás de melodías nativas.

Alumnos de la Escuela Superior de Danza

Orquesta de la Escuela Superior de Música

El cierre de la velada estuvo a cargo de la orquesta de la Escuela de Música que entonando los acordes de «New York, New York» sirvió para que actores, estudiantes y profesores se unieran en un baile espontáneo, demostrando que quieren «encontrar que soy el número uno, El primero de la lista, El rey de la colina, Un número uno», siendo artistas, como dice la letra de la canción que inmortalizó Frank Sinatra.

Esta bienvenida fue una velada artística que nuevamente demostró que en Jujuy hay talento para llenar espacios teatrales, ahora falta saber si de toda esa gran cantidad de alumnos de la escuela Tito Guerra cuántos se dedicarán realmente a las tablas, una profesión u oficio como lo quieran ver, que no siempre será un lecho de rosas, pero que de seguro les traerá muchas satisfacciones si se toman en serio y dan lo mejor de ellos, o esa es mi Visión Particular y bienvenidos sean las estrellas del futuro, que sientan orgullo por su Escuela y su Provincia.

Francisco Lizarazo

@visionesp 

 

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