Cuenta la leyenda que hace muchos años hubo un trato entre El Gato y el Diablo.

Dice también la leyenda que ese trato continúa hasta el día de hoy….

Es sabido que los Gatos nos acompañan y nos protegen.

También se sabe que el Diablo está siempre muy interesado en coleccionar almas para llevárselas a su ardiente hogar.

Cuenta la antigua leyenda que hace muchos años existía una amable y bondadosa persona cuya alma era muy codiciada por los Diablos, pero éstos tenían muchas dificultades para apropiársela, debido a que en la casa había atentos gatos custodiándola.

Incentivado por ese desafío, fue el Jefe de los Diablo en persona, entró a la casa y al encontrarse con uno de los Gatos desplegó todas sus artimanias para convencerlo que le entregara de inmediato el alma de su ocupante.

El Gato muy tranquilo y despreocupado le propuso un trato:

Si el Diablo le podía contar cuantos pelos tenía en todo su cuerpo, antes del amanecer y decírselo con precisión. Cuando esto ocurra le entregaría el alma de su dueño.

Comenzó el Diablo a contar a toda velocidad y cuando estaba acabando mucho antes de lo pedido por el Gato, este se sacude vigorosamente, perdiendo el Diablo la cuenta y desistiendo de volver a comenzar.

Dice la leyenda que el trato continúa, por eso, de vez en cuando vemos a nuestros gatos mirar algo que nosotros no vemos, seguirlo con la mirada…

También podemos ver cuando se quedan quietos como estatuas y de pronto sacudirse sin encontrar motivos para ello. Es que cada tanto desde los Infiernos nos mandan a alguno de sus empleados para intentarlo nuevamente…

Texto: unviejogatoazul.blogspot.com.ar

Fotos: Francisco Lizarazo

@visionesp

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1 comentario

Isabel Zelaya · 24 febrero, 2017 a las 5:18 PM

genial el cuento!

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