Con canciones de María Elena Walsh y muchos juegos orientados a los niños y sus padres, se presentaron en el Centro Cultural Héctor Tizón los «Tres Morrongos Elegantes».

Eugenia Caballero, Eva Martínez y Sebastián Cortes son estos «morrongos» que durante tres días invitaron en su espectáculo a recordar las canciones infantiles que dejó María Elena Walsh como legado a varias generaciones que aún hoy se divierten con sus tonadas y letras.

«Tres Morrongos Elegantes» dio inicio al 2017 teatral en Jujuy  y comenzó con una breve explicación de los instrumentos que formarían parte de este espectáculo y luego pasaron a leer la biografía de María Elena Walsh, les hubiera quedado mejor contarla y no leerla.

Al compás de la «Canción para bañar la luna» y al ritmo de la letra «la Luna baja en camisón a bañarse en un charquito con jabón. Ya la Luna baja en tobogán revoleando su sombrilla de azafrán. Quien la pesque con una cañita de bambú, se la lleva a Siu Kiu», los niños y sus padres, salieron a la pista a bailar. 

Como este espectáculo no solo era de canciones, sino de juegos, los «morrongos»  – en este caso Eva – hicieron un gran circulo para hacer el juego de René Magritte, utilizando un elemento decir que es según cada uno, no lo que en realidad es.

En rondas, los niños y los padres se turnaban para decir que cosa podía ser esa caja redonda que tenían en sus manos. Antes de comenzar el juego,  Eugenia aprovechó para contar – nuevamente mediante lectura – algunos aspectos de la vida del pintor que dotó al surrealismo de una carga conceptual.

La velada se paseó por la «Chacarera de los gatos» – que da nombre al espectáculo – y mientras cantaban la letra «Tres morrongos elegantes de bastón, galera y guantes, dando muchas volteretas, prepararon sus maletas», Eva invitó a los pequeños y a sus padres para que bailaran la chacarera al ritmo de la melodía que interpretaban Eugenia y  Sebastián, quienes luego subieron a algunos «morronguitos» para que ellos hicieran el coro de esta canción.

Un tema musical que no puede faltar a la hora de interpretar las melodías de María Elena Walsh es «Manuelita», aquella tortuga que «vivía en Pehuajó pero un día se marchó. Nadie supo bien por qué a París ella se fue un poquito caminando y otro poquitito a pie».  Esta canción estuvo precedida por un relato – leído – de Julio Cortázar sobre las tortugas y los cronopios.

Para poner movimiento y ritmo, luego del relax de la tortuga Manuelita, llegó el Twist del Mono Liso al compás de la pregunta: ¿Saben lo que hizo el famoso mono liso? A la orilla de una zanja Cazó viva una naranja ¡Qué coraje, qué valor! Aunque se olvidó el cuchillo En el dulce de membrillo La cazó con tenedor.

Ya para finalizar, porque los niños – y también algún papá – se estaban durmiendo y aburriendo, con ganas de irse, los «Tres Morrongos Elegantes» volvieron a interpretar, con la ayuda de los pequeños el tema de la Chacarera de los gatos.

Lo que habría que recomendarles es que no lean las biografías, ni el relato de Cortázar, porque pierden completamente la atención del público. Lo mejor es decirlo interpretándolo, que la audiencia sienta que las palabras salen de la boca de los artistas y no que se limiten a leer un papel, principalmente porque los niños se aburren con las lecturas, más si no están actuadas..

«Tres Morrongos Elegantes» es un espectáculo en homenaje a Maria Elena Walsh y permite a los grandes recordar su niñez y a los pequeños les ayuda a conocer temas musicales que no deben perderse, sino que deben seguir de generación en generación y este tipo de actuaciones contribuye a eso, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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