Todos hemos escuchado la frase «cuenta, cuenta como fue». En algunos casos la hemos dicho nosotros y en otras nos la han hecho a nosotros, porque si algo tiene el ser humano es curiosidad y siempre quiere saber aquello que desconoce o que despierta su interés. Eso que luego hará de quien recibe la petición de «contar» el protagonista de una narración oral.

Como se pueden imaginar, la narración oral es tan antigua como el hombre y así fuere con gruñidos, desde que el ser humano está en el planeta ha querido comunicar lo que le pasa, le rodea o para explicar lo que sucede en su entorno.

Puede decirse entonces, que la narración oral es parte de las artes escénicas «a partir del trabajo del cubano Francisco Garzón Céspedes, quien acuñó esta denominación, para explicar el fenómeno de la narración oral en América Latina, tanto en zonas rurales como urbanas. Fue en el año 1975 cuando francisco Garzón Céspedes comenzó a fundar el Movimiento Iberoamericano de Narración Oral Escénica. En cuanto a teorizar, reflexionar, pensar la narración oral, sucedió algo similar a lo que acontece con el teatro; así lo describe Garzón Céspedes: La narración oral escénica es desde el punto de vista de la oralidad la renovación del antiguo arte de contar cuentos, al ser visto éste por primera vez por Francisco Garzón Céspedes desde una oralidad entendida desde la oralidad y no desde la escritura, en consonancia con la antropología más avanzada; al ser visto desde las ciencias de la comunicación y como un proceso comunicador; y visto desde las leyes generales de la escena, pero diferenciándolo tajantemente del teatro; todo lo que le permitió desde el punto de vista de la escena fundar un nuevo arte oral escénico esencialmente comunicador».

Sin embargo, la narración oral es mucho más antiguo que el teatro, es – como ya lo mencioné – producto de la necesidad del hombre de contar lo que sucede en su entorno. Así que  los estudiosos han clasificado a la narración oral en tres formas o tipos: La tradicional o folclórica, la social y la contemporánea o escénica. Sobre la primera, tradicional o folclórica, es «la narración oral se encuentra motivada por las reglas y patrones que impone la cultura tradicional del grupo en que se forma y responde a sus necesidades socioculturales e ideales artísticos». La segunda,  la social, se refiere a  la que se realiza entre «individuos; en ella, el emisor debe ganarse la atención de sus escuchantes, ya que sucede de forma más o menos espontánea en un entorno de igualdad, en cualquier situación en que se reúnen varias personas para socializar. Este tipo de narración está siendo objeto de estudio de sociólogos y psicólogos y también ha llamado la atención del mundo de la empresa».

Por último, y es la que más me interesa comentar, está la narración escénica o contemporánea, donde el «narrador tiene asegurada la atención de su público; el entorno se configura para garantizar esta atención haciendo que el lugar que ocupa el narrador sea el centro de atención de sus escuchantes».

Sobre esta última, Jujuy fue sede del 7º Festival Internacional de Narración Oral “Jujuy cuenta cuentos 2016”, evento organizado La Mirada Teatro y la Fundación Con Todos cuenta, con la dirección de Erwin Ruiz, que reunió del 28 de agosto al 2 de septiembre, a cuenta cuentos de Chile, España, Venezuela y Argentina, con la apertura a cargo del unipersonal de Norma Aparicio titulado “Las que aman hasta morir”, obra de Cristina Escofet.

Para este encuentro con la oralidad estuvieron de Santiago del Estero estuvo Alicia Alba, de Salta nos visitaron Hilda Kubiak y Georgina Parpagnoli, de Catamarca vino a Jujuy Gabriela Ávila, de Tucumán participó Norma Aparicio, Pablo Vázquez es de Rosario, pero vive en Jujuy. Del ámbito internacional estuvieron  Jorge Riquelme, de Chile, Pepa Robles de España y de Venezuela Pía Córdova, que vive en la actualidad en Buenos Aires.

Para grandes y pequeños

Uno de los atractivos que tienen los cuentacuentos es que sus repertorios son tan variados que siempre habrá algo que interese a chicos, grandes y familias enteras, no en balde, la mayoría de nosotros crecimos escuchando los cuentos de nuestros abuelos y eso se ha ido transmitiendo de generación en generación.

En el teatro El Pasillo se presentaron, entre otros, Pablo Velázquez, Georgina Parpagnoli y Norma Aparicio, con tres formas y técnicas distintas de contar cuentos.

El Espanto 

El rosarino Pablo Velázquez  comenzó la tanda de cuentacuentos refiriéndose a una historia que le sucedió estando en Venezuela – en realidad es producto de una canción del grupo Caraota, Ñema y Tajada que una amiga le hizo escuchar – y que se refiere a la leyenda de «El Espanto»,  un relato lleno de contracciones sobre una aparición poco creíble pues se dice de él que «era un muerto sin cabeza, sin pantalón ni camisa, con las manos en el bolsillo y una macabra sonrisa».

El artista va narrando lo que supuestamente le sucedió en Venezuela, contándole  tanto a niños como a  adultos – a los que invita a seguirle en las estrofas de una canción – que este espanto «Tenía los ojos pela’os, Tenía el bigote chorrea’o, Tenía los pelos para’os, Tenía la barba pa’trás Y bailaba este merengue sabroso así de medio la’o Y bailaba este merengue con este ritmo atravesa’o».

Sea cierta o no la leyenda venezolana, el relato despertó las sonrisas de los más pequeños que se divirtieron y corearon la canción, como si fuera un abuelo contando cuentos de espantos alrededor de una fogata .

Cuentos en Kamishibai

Norma Aparicio es tucumana y una referencia en cuanto a la utilización de la técnica japonesas del teatro Kamishibai, que usa láminas ilustradas para acompañar el relato del narrador. 

Ella contó la historia de «Las medias y los flamencos» de Horacio Silvestre Quiroga Forteza sobre unos «flamencos que son invitados a una fiesta organizada por las víboras, a la que deben acudir con disfraces. Los flamencos, molestos por no poseer unos y por tener piernas blancas y pálidas, deciden ir al kiosco a comprar unas medias blancas con rayas rojas y negras. Al no conseguirlas, acuden a la lechuza, quien les consigue unas raras medias que no parecían de tela.  Se las dio gratis pero con una condición: que no pararan de bailar en la fiesta. Este es el punto de partida para un peculiar desenlace de esta historia».

A medida que relata la historia van apareciendo las ilustraciones – de Hernán Aguirre García y la realización kamishibai de José Meone – despertando la imaginación y llenado de colorido visual este relato, que – además – es una creación destinada al público oyente y niños sordos, por lo que antes de iniciar la historia, la actriz ofreció a los presentes algunas indicaciones sobre el lenguaje de las señas, y en algunos momentos del montaje hacía alusión a ellas, para que todos pudieran participar aprendiendo un poco más de otros lenguajes.

Quijote para chicos

Para finalizar la velada la salteña Georgina Parpagnoli – ayudada de un gran libro con ilustraciones – contó una versión de Don Quijote de la Mancha desde la óptica de Sancha Panza, un supuesto antecesor de ella, y que en las ilustraciones se observa un cierto parecido, Sancho tenía la barba pelirroja y la cabellera de Georgina es del mismo color.

Con la ayuda de su gran libro, la historia va cobrando vida, pues los dibujos adquieren corporalidad y de simples ilustraciones vemos como se mueven y adquieren expresiones que alegraron a los niños que rieron con las ocurrencias del hidalgo caballero español y su corcel rocinante, siempre acompañado de su fiel escudero.

Fue una tarde llena de risas y magia oral para alegrar a los pequeños de la casa que acompañados de sus familias se acercaron al teatro y fomentando así un recurso valioso para el futuro: espectadores críticos del acontecer teatral de Jujuy.

Aprender a contar cuentos

Pero este 7mo Festival internacional de Narración Oral no se quedó únicamente en la capital jujeña, ya que otras poblaciones como La Quiaca, Tres Cruces, Abra Pampa, el Talar, Calilegua, Lib. Gral. San Martín, Caimancito, Fraile Pintado, Rosario de Río Grande de San Pedro y Palpalá fueron sedes para recibir a los cuenta cuentos internacionales.

Para quienes querían iniciarse en este mundo del cuenta cuento y  la narración oral, el Festival también organizó talleres – en La Casa de las Culturas de la UNJU –  y así  Georgina Parpagnoli coordinó el taller “El Narrador espontáneo”, que buscaba resaltar el poder de la «palabra hablada y/o narrada en la comunicación humana, la restauración del tejido social, la creación de lazos humanos y la transmisión de la cultura. Desde tiempos inmemoriales, el hombre ha transmitido la experiencia y establecido el intercambio humano a través del relato que comenzó siendo oral, hasta la aparición de la escritura. En la actividad de contar, de contarnos, reside el más noble intento de conservar y transmitir valores fundantes, belleza, entretenimiento, enseñanza y de fortalecer los lazos de comunicación y afecto», de acuerdo al programa del festival. Por otra parte, Norma Aparicio dictó el taller «El arte de contar cuentos con Kamishibai», para «despertar la imaginación y la fantasía en los alumnos fomentando así el gusto por la lectura y la escritura».

La española Pepa Robles ofreció «Ritmo y Narración» con ejercicios de ritmo corporal y vocal. Ritmo común y Ritmo individual. Palabra y ritmo. El silencio. La velocidad de la palabra. Guion y ritmo. Por su parte, la venezolana Pía Córdova dictó el taller «A romper límites», con el objetivo de aprender más del uso del títere y los objetos al narrar. Los «Cuentos Sin Pizarra»  estuvieron a cargo del chileno Jorge Riquelme.

Estos fueron parte de los talleres que se dictaron durante la realización del festival – hubo otros más – demostrando que hay un interés en que en Jujuy se institucionalice la capacitación – como profesión y factor educativo – el arte milenario de la narración oral, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

Comparte esta publicación


1 comentario

Las artes escénicas entre libros de feria (I) · 13 junio, 2017 a las 4:34 PM

[…] disfrutar de “Chocolate con cuento y orquesta” por Alejandra Castillo en una recreación de Pablo Velázquez  (nivel inicial)  Sala Galán (a las 9 de la mañana), mientras que a las 14:30 el Instituto […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *