Corría el año 1968. En Francia se realiza una revolución universitaria y posterior huelga general que se conocería como el «Mayo Francés», mientras que en México, el 2 de octubre, el gobierno protagonizó la «matanza en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco», cuando quiso reprimir el movimiento estudiantil, en el además de estudiantes de la UNAM, IPN, y diversas universidades, participaron profesores, intelectuales, amas de casa, obreros y profesionales en la Ciudad de México. Ese mismo año, un joven estudiaba en el profesorado de Química, aunque inicialmente quería estudiar Entomología pues había ganado una beca,  pero el teatro le tenía una sorpresa. Ese estudiante era Rubén Iriarte.

IMG_7096 (Copiar)Mejor conocido como «el chuña», Rubén  – un jujeño de pura cepa, del barrio Castañeda para más señas – recuerda que en aquellos día se estaba organizando  la parte de literatura, que comandaba la profesora Barrientos, y para ello estaban trabajando la obra de teatro  «Las Cartas de Don Juan» que estaría dirigida por Miguel Lozano Muñoz.

Como sucede con el destino, que nunca sabemos qué nos depara, «el chuña» tenía un personaje en esa producción, bendito él entre tantas mujeres. La producción se realizó y como el mismo lo expresa cada vez que le preguntan por inicios, y no son pocas las veces que cuenta esta historia, le gustó la experiencia y – casi en simultáneo –  comenzaron un  taller de títeres, que dirigía Nélida Fidalgo, considerado el primer teatro de títeres de Jujuy, El Quitupí, y ahí comenzó un amor que dura hasta nuestros días. El amor al Teatro.

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Gabriela Espinoza, directora de la Compañía de Teatro La Sombra, es vecina de Rubén del barrio Castañeda y lo recuerda de la obra El Partener que él dirigía y a la vez actuaba, con Omar Lafuente. Cuenta que se le hacía conocida su cara, hasta que recordó que era su vecino.

Gabriela, o Gaviota como también se le conoce, conduce con Clau Najar el programa radial  FREAK SHOW – cultura al paso, en la emisora de la municipalidad de San Salvador de Jujuy y aprovechando la larga trayectoria de «el chuña» lo invitó a su espacio para conocer más de  su actividad en el mundo del arte escénico. De más está decir, que aunque no me invitaron yo decidí ir y escucharlo en vivo, porque como dice Publio Terencio Africano en su comedia Heautontimorumenos (El enemigo de sí mismo), del año 165 a.C.  «Hombre soy; nada humano me es ajeno».

IMG_7084 (Copiar)En aquella época, al igual que para muchos en la actualidad, vivir del teatro no era una posibilidad, más si tomamos en cuenta que en Jujuy  la actividad escénica era independiente, sin subsidios. Los grandes centros teatrales están en ciudades de mayor trayectoria y en la Provincia se recibían algunas clases de profesores invitados de otras latitudes, para dictar talleres de actuación, dirección, técnicas vocales, más para satisfacer gustos personales o aficiones, sin que uno pudiera pensar en dedicarse de manera profesional a este oficio.

Aunque suene trillado el refrán que menciona que «detrás de cada hombre exitoso hay una gran mujer» en este caso hay que destacar este proverbio porque el gran apoyo y muro de contención es  Celia Lettoli, quien según los que conocen en profundidad a «el chuña», vino a representar un río de agua mansa, que supo calmar el temperamento de Iriarte un tanto de «cascarrabias», que por todo renegaba. Lo que sí nadie pone en duda es su espíritu de colaboración y su entrega en los detalles de las cosas que hace.

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Alguien con esta trayectoria no se le puede dejar de pedir consejos para los que comienzan en estas lides y lo principal que sugiere Rubén es que quien quiera dedicarse al teatro debe ir, mirar, porque «es una buena forma de afinar el ojo» además que, como él, uno disfruta mucho de esa acción

Los recuerdos, lo mejor que uno se lleva

Con tantos años de trayectoria dentro del campo del teatro son muchas las historias y anécdotas que ha protagonizado con otros grandes nombres del quehacer teatral y entre estos relatos, contó en el programa de radio la siguiente:

«Estábamos ensayando con Leo Salgado, Yiyi (Néstor) Maidana, haciendo «La Fiaca» Entonces me dice «ché vos a hacer un personaje chiquito» que era el gerente que entraba al final de la obra, un personaje menor, pero bueno y en eso trabajábamos. Ensayábamos en La Española, que en esa época se hacía teatro. Yiyi ya llevaba varias funciones y se cae y se lastima mal un pie, que tuvieron que operarlo y en 10 días teníamos una función en San Pedro. Entonces Leo me dice «Ché vas a tener que hacer vos el personaje» y le digo qué…ni loco, ni se te ocurra. «No sí, vos podés», ¡no! le digo eso es mucho, es un trabajo muy importante «No, que vos lo vas a poder hacer» y bueno, empezamos a ensayar, vamos todas las tardes y bueno, en una semana sacamos la obra adelante, nos fuimos a San Pedro, nos fue bárbaro, a la gente le encantó y a él también y ese fue como dictar sentencia en firme por el teatro».

Y como ya había comenzado a contar pasajes de su vida, aprovechó para relatar lo siguiente:

«Fuimos al Festival de Necochea, que nos íbamos en colectivo hasta Tucumán. En Tucumán tomábamos el tren en el Mitre, que era trocha ancha y era con aire acondicionado para ir hasta Buenos Aires y de ahí a Necochea.

El colectivo se echó a perder y tardamos un montón. Apenas  subimos al tren y habremos hecho 15 minutos se cortó el aire en el tren y como los vidrios no se podían bajar era espantoso. Así que viajábamos un rato cada uno entre vagón y vagón, ese espacio que hay para poder tomar aire.

Así llegamos y llegamos tarde, ya habíamos perdido el otro tren que nos llevaba a Necochea, desesperados, sin saber qué hacer. Por supuesto, íbamos con los justito, así que empezamos a ver qué hacemos y comenzamos a andar por medio de las vías hasta que logré hablar con un guarda, que era de un tren carguero, para que nos lleve. Me dijo «yo lo puedo llevar pero no se tiene que enterar nadie, se tienen que esconder en las estaciones porque si los ven pierdo el trabajo yo». Así que escondidos en el último vagón, donde iba la correspondencia, íbamos con Karime Estopiñán, Juan Carlos estaba en Venezuela dando un taller de teatro de la Resurección (…) y nos fuimos de polizontes hasta que llegamos a Necochea. Nos llovió en el tren, íbamos con las jaulas de pájaros, de perros, pero felices».

Al hablar con él no se puede dejar de mencionar al grupo Nueva Escena, que comenzó siendo La Escena en 1956 con Juan Carlos Estopiñán. Cuando «el chuña» entró al grupo ya era la Nueva Escena pues también habían ingresado otros actores y por eso Juan Carlos decidió el cambio de nombre a Nueva Escena.  Esta agrupación es considerada una de las organizaciones teatrales más longevas en Jujuy y en la actualidad la dirección del grupo recae en Rubén.

Actividad teatral desde la gestión

Pero la pasión de Irirarte por el teatro no se queda en la actuación o la dirección, sino que lo llevó a gestionar una sala propia que hoy es el teatro El Pasillo, ubicado en José de la Iglesia 1190, de San Salvador de Jujuy.

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Recuerda que en varias conversaciones con Juan Carlos hablaban de la posibilidad de tener un espacio propio para no tener que «mendigar»  por una sala donde poder presentarse. «Él tenía proyectos y planos hechos de un teatro. Inclusive ya tenía un lugar visto, pero por distintas circunstancias eso no se dio. Se dio el gusto de tener escuela de actores, por la que ha pasado el 90% de los actores de Jujuy, pero no tener un espacio. Entonces me quedó eso. Lo mismo hablábamos con Edmundo (Asfora), con Leo Salgado, quien había logrado que en el ingenio La Esperanza la gente del ingenio le construyese un teatro y tenían un elenco propio. Íbamos nosotros a ver obras de teatro allá y entonces me quedó eso dando vuelta y estuve bastante tiempo de jurado  Instituto de Nacional de Teatro y eso me permitió andar  por varias provincias y ver muchas salas».

Convencido entonces que sí se podía tener una sala, pidió asistencia al Instituto y tras varias consultas y contando con un pequeño capital, decidió invertir ese dinero y poco a poco y «sin querer», pero con muchas de hacer y con el apoyo de amigos «buscando una chapa, una puerta vieja, alguien que siempre te ayuda»  se logró concretar la idea y así nació este teatro, para los artistas independientes, pero siempre prestando apoyo a cualquier iniciativa oficial, proveniente de la Municipalidad o del Instituto, porque una mano lava la otra.

Futuro inmediato

En la actualidad, Rubén está ensayando la obra «Respiro» que protagoniza junto a Jorge Jamarlli y que relata de historia de un boxeador (Mario Roque Argüello) ya en descenso y la relación con su entrenador y amigo (El Grillo). Ambos se enfrentan en escena a las peleas físicas del ring, como a las que ofrece la vida, con los afectos, los amores, los padres.

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Esta obra es dirigida por Freddy Chipana, un referente dentro del teatro boliviano, que dirige el  grupo Alto Teatro, de La Paz, y  que trabajó mucho tiempo con César Brie, en el Teatro de Los Andes. En Jujuy se podrá presenciar (a finales de agosto, en el Festival Relevos) la obra «Peligro», que habla de malos sueldos, despidos, de sueños perdidos, de la necesidad de superarse, del poder, de la familia, habla también del actor y de lo difícil que es para un artista encontrar trabajo.

De la obra «Respiro» les dejo un extracto en la voz de “el chuña» como «Grillo»

Rubén Iriarte también se dedicó a la cría de perros y trabajó como fue visitador médico, pero cuando uno conoce a “el chuña” sabe que lo suyo es el teatro y lo sé porque como él mencionó en el prólogo que gentilmente hizo para mi libro «Mirada teatral Jujuy 2015» tiene el teatro ese poder de «convertirnos en sabuesos de nosotros mismos, de hacer que en un cerrar y abrir de ojos podamos olfatearnos e identificarnos  como miembros de la misma tropilla o jauría» y ese halago viniendo de alguien como «el chuña» es de un gran valor, así que ahora se lo devuelvo convencido de que el teatro nos une más de lo que nos separa y por eso siempre hay que ver teatro, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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2 comentarios

Gabriela Espinoza · 20 julio, 2016 a las 8:21 PM

Gracias por tu presencia en Jujuy Francisco, gracias por tu gran preparación, en lo personal aprecio tu estilo de escritura, la profundidad de tus análisis y el cruce de historia y literatura que haces en tus devoluciones son muy interesantes y nutridas de una posición crítica muy particular. Por eso me la banco, y la respeto con toda humildad. Te recibiremos con cordialidad en el próximo programa, q vamos a tener el gusto de q nos visites. Abrazo, y siempre gracias!
Gaviota

    admin · 20 julio, 2016 a las 9:09 PM

    Gaby gracias por tus comentarios y espero seguir contribuyendo en algo con el teatro de Jujuy, desde mi Visión Particular. Con gusto estaré con ustedes en el programa de radio.

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