Los grandes exponentes de la música y, sin duda, los que están comenzando han tenido momentos malos, han confiado en personas en que no debieron, pero como dice el refrán: uno nunca sabe de dónde saltará el conejo y cómo puede afectarnos una situación que en principio creíamos negativa.

El sueño de todo músico es ser visto y escuchado. El mejor lugar para un músico es la tarima y no hay mejor escenario que un Festival. Por eso cuando a Caña, Rauli y Avelino los invitan a participar en el Festival de Cosquín todo se torna alegría, ilusión y preparativos para dejar en alto el nombre de su pueblo y de su grupo musical: Los del Ceibal.

Esta invitación a participar en el festival se logra por medio de un personaje de la capital que se ofrece para organizar una representación artística de Santa Fe, cuna de Merceditas, la musa inspiradora de la conocida canción compuesta por Sixto Ríos, quien también asistirá .a pesar de su avanzada edad. Los días transcurre con rapidez mientras los tres van ajustando las letras que interpretarán en el Festival y – entre los ensayos – van narrando lo que cada uno hará cuando la fama los alcance y ya ricos tengan temas musicales que todos tararearán.  

Lástima que tanta ilusión y felicidad no pueda durar mucho tiempo porque el personaje venido de la capital no será más que un estafador que arrebatará las alegrías e ilusiones de estos tres amigos, que regresarán de Cosquín con más pena que gloria, pues nunca pudieron subirse a escena, por la lluvia y la inexperiencia del supuesto representante, al que nadie conocía dentro de la organización del festival.

Muchas historias he contado destacando que su origen son productor de la imaginación de un dramaturgo y en este caso – lamentablemente – la situación, si bien es cierto que es una creación del grupo Araca La Barda, llamada «Un simio oscuro», se basa en una historia real sucedida en Santa Fe, que desde Neuquén llegó a Jujuy con texto de María Rosa Pfeiffer y los rostros de Dardo Sánchez, Gustavo Azar y Javier Santanera, con la dirección de Gustavo Azar.

«Un Simio oscuro» se presentó en el Teatro El Pasillo, dentro del Festival escenas al Norte, como la teatralización del relato de estos tres amigos músicos con sus historias personales, los trabajos que cada uno realiza además de su actividad musical, sus amores – uno de ellos está enamorado de alguien a quien en el pueblo llaman «alpargata rosada» – y todo lo que piensan que harán como grupo cuando sean famosos.  

Los actores transmiten todos los sentimientos que rodean a estos personajes, esperanzas, luchas internas, humor e ilusión en torno a la música folklórica.

La dirección de Azar fluye haciendo que los movimientos de los actores estén bien definidos y se desplacen por el escenario provocando momentos de risa, reflexión, y de una profunda tristeza cuando el regreso del Festival no es lo que se esperaba.

Esta obra logró el Tercer Premio del Concurso Nacional de Teatro de Humor – 2005, y tras 10 años en escena – con una segunda parte titulada «un simio…claro» – es una pieza que representa aquel refrán de si la vida te da limones hacemos limonada, o lo que es igual, si alguien te «caga» la vida, uno transforma esa situación en una canción exitosa, porque un «simio oscuro» no es un escrache a una mala persona, sino una actitud ante la vida, que debe ser tomada como un carnaval, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

PD: videoclip de Los del Ceibal realizado por Fernando Aragón.

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