Un chiste menciona que un chino caminaba frente a un cuartel militar y al ser detenido por los guardias dijo que llevaba agua. Los guardias intrigados de la respuesta revisan el cargamento y le dicen al chino: No lo que tu llevas son bombas de agua chino, y el oriental – más inteligente que sus interrogadores – dice con mucha seguridad: Si yo digo bomba jamás terminaré de decir de agua.

IMG_4753 (Copiar)Una bomba puede interpretarse de muchas maneras. Por ejemplo, en el caso del periodismo es referirse a una noticia impactante, o puede ser un artefacto explosivo o se puede tomar como un implemento mecánico para extraer agua de un pozo, incluso puede ser un rico postre relleno de crema batida.

IMG_0322 (Copiar)Pero en Yucatán, cuando expresa que tiene una bomba es porque está alardeando de «una cuarteta o una redondina octosílaba que se dice como piropo a la mujer con quien se baila o hace alusión al momento que se disfruta. Puede ser romántica o jocosa, pero nunca grosera». Para que la bomba sea efectiva se «comienza la orquesta tocando una jarana, y salen las parejas al centro de la pista. El mestizo vistiendo pantalones de lino y una filipina ambos blancos sin mácula, un paliacate rojo colgando de la bolsa derecha de los pantalones, un sombrero tipo «jipi» y unas alpargatas «chillonas». Por su parte ella, porta orgullosa un huipil bordado en punto de cruz, fustan adornado a base de hilo contado, zapatos de raso bordado de seda, rebozo de Santa María, el cabello recogido en un chongo bien peinado y adornado con un espectacular arreglo floral, completando su atuendo con un rosario y aretes de filigrana en oro de 14 kilates. La pareja presume sus mejores pasos zapateando al ritmo de la música. De pronto una voz grita: «Bomba» y la música se interrumpe, entonces el mestizo se adelanta y dice la cuarteta y la mestiza le contesta con otra cuarteta si se diera el caso; al terminar el comentario jocoso y/o chusco, la gente grita: «Bravo» y continúa la música».

(Bomba 1)

Hablando de Yucatán, su capital, Mérida – no confundir con la ciudad del mismo nombre en España o en Venezuela – fue el lugar seleccionado para salir de México cuando inicié mi viaje para realizar mi libro de cementerios ConsummatumEst.

IMG_0274 (Copiar)Desde Ciudad de México viajé por tierra hasta Mérida, con la intención de ingresar a Belice y, como llegué temprano, tuve la oportunidad de pasar varias horas en este lugar, así que luego de dejar mi bolso y maletín en la custodia de la línea de transporte que me llevaría a mi destino final comencé a caminar viendo la arquitectura de la zona, con un calor que fácilmente llegaría a los 38 grados por lo que en cada lugar que se podía tomaba algo para hidratarme. Desde agua normal, agua con gas, aguas de sabores, helados o una cerveza fría, todo era bien recibido para mitigar la sed producto del sol.

IMG_0225 (Copiar)Caminar bajo ese clima no es nada agradable así que había que tomar medidas, pero ¿qué hacer en un lugar al que uno acaba de llegar sin conocer nada ni a nadie? Como siempre digo, al inocente lo protege Dios y así fue que llegué a la Plaza central, frente a la Catedral de Mérida, dedicada a San Ildefonso, y según los lugareños es la sede de la arquidiócesis de Yucatán y la primera catedral levantada en la América continental y – también – la más antigua de México.

A un costado de la Catedral está el Museo Macay, que alberga objetos de arte que van desde piezas mayas hasta las complejas expresiones de artistas como gráficas, pinturas, acuarelas, esculturas y digital art.

IMG_0265 (Copiar)En este lugar ví la mejor solución que uno puede encontrar cuando tiene muchas horas libres y no tiene la más mínima idea de a dónde ir: Subirme al Turibús, un vehículo que tiene paradas en puntos estratégicos de la ciudad, y que de una manera más cómoda permite conocer diferentes lugares de esta ciudad.

IMG_0306 (Copiar)Ya sentado en la parte superior del Turibús y con las audífonos colocados, previa selección del idioma para que la guía digital me permitiera conocer algo de Mérida, comenzamos el recorrido pasando por el Paseo Montejo, que es la avenida más larga (más de 5 km) de Mérida. Se aprecian las casonas de la época de la Colonia y del Porfiriato.IMG_0284 (Copiar)Mientras viajaba en el vehículo, también se puede ver que otra forma de hacer turismo y recorrer las calles es en una calandria, una especie de carruaje tirado por caballos, desde donde se puede apreciar el Palacio Cantón, un edificio que al Museo Regional, que contiene piezas de la cultura maya.

Desde las alturas del Turibús no solo se escuchan las historias sobre el crecimiento de la ciudad, también se escuchan las famosas «bombas» que se intercalan entre las explicaciones grabadas de la guía y que lo acompañan a uno durante toda la travesía.

(Bomba 2)

IMG_0367 (Copiar)En este viaje también se llega al Monumento a la Patria, al que se le da una vuelta completa para que los turistas detallemos los grabados que hacen homenaje a diferentes momentos de la historia de México y de Yucatán.

Cuando se pasa por el centro de la ciudad, se puede apreciar el Palacio o casa de Montejo, que fue mandado a construir por el conquistador Francisco de Montejo, y hoy en día es la sede del museo auspiciado por Fomento Cultural Banamex.

IMG_0471 (Copiar)Lo bueno de viajar en este transporte, además de que descansas y aprendes algo de historia, es que te puedes bajar en algunas de las distintas paradas y hay la posibilidad de participar en alguna de las visitas guiadas que parten de la Plaza Central de Mérida. Yo no lo hice porque preferí conocer desde la comodidad del asiento y de las alturas, pero es una opción para los amantes de las caminatas.

(Bomba 3)

Aunque no andaba en plan de compras, se recomienda, para los que gustan de las cosas típicas, que visiten las distintas tiendas donde se pueden adquirir sombreros y guayaberas que son las prendas típicas del estado de Yucatán.

A comer, que no todo es cultura

Mi amigo y colega Jorge Herrera – Monroy me dijo que estando en Mérida no podía dejar de comer el queso relleno, así que como uno siempre debe seguir las recomendaciones de los amigos, una vez que completé mi recorrido, que incluso me llevo a ver la fachada del teatro Armando Manzanero, antiguo Cine Mérida, y que representa un homenaje a este autor de Yucatán, que ha llevado la música a todas partes, decidí sentarme en un restaurante cercano y pedir esta especialidad del estado.

DSCN0437 (Copiar)El queso relleno tiene influencia holandesa, pues es de ahí donde proviene el queso con que se elabora. Tiene forma circular y se coloca dentro la carne y otros ingredientes como verduras demás por dentro. Pero no se crean que se van a comer una gran bola de queso, ya que para fines prácticos sirven es una gran rebanada circular y encima se le coloca la carne y salsas. Este platillo lo acompañé con una cerveza negra. Otros platos de la cocina yucateca son panuchos, salbutes, sopa de lima y la cochinita pibil.

DSCN0438 (Copiar)Para cerrar la velada culinaria me llamó la atención algo que en el menú se llamaba Caballero Pobre que se elabora con pan francés de días anteriores – algo así como la torta de pan tan conocida en Venezuela y otros lugares – que debe su sabor dulce a que se fríe con mantequilla y se le agrega canela, azúcar y se deja reposar. También lleva pasas para darle un sabor más agradable. Incluso hay quienes lo preparan añadiéndole algunas gotas de ron.

Hablando de licor, en Mérida dicen que se debe tomar un trago de Xtabentún un licor de origen maya elaborado con miel fermentada de abejas que se alimentan de la flor de xtabentún, y anís. Admito que no lo probé con la excusa de que tenía que viajar por carretera y desconocía el efecto colateral que podía tener en mi cuerpo.IMG_0412 (Copiar)

Como siempre dice el refrán: Donde fueres… haz lo que vieres, así que si pueden visiten Mérida, la de México, la de España o la de Venezuela, de seguro encontrarán algo interesante que ver, comer y beber, así que salgan al mundo recuerden que todo está puesto para nuestro disfrute, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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1 comentario

benjamin · 3 septiembre, 2015 a las 1:21 PM

Qué sabrosa forma de narrar, las crónicas de viaje hay que seguirlas fomentando: te felicito.

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