Se acabaron los preparativos. Las horas de ensayo tenían que dar sus frutos. Los últimos retoques a las luces, a los espacios, limpiar aquí y allá. El maquillaje y el vestuario para entrar en personaje. El sonido a punto y todo listo para hacer disfrutar al público. Que suba el telón del Minka Teatral que agosto comenzó y la Pachamama quiere su ofrenda.

Las salas de teatro independiente de Jujuy y la delegación regional del Instituto Nacional del Teatro unieron esfuerzos para crear las Salas Independientes en Red, que integra los seis espacios de estas características existentes en la Provincia.

Como agosto es el mes para celebrarle a la Madre Tierra, el teatro no puede estar ajeno a esta fiesta y por ello para inaugurar el Minka Teatral la primera actividad fue un recordatorio a la Pachamama, con una ceremonia de respeto del hombre para con la Tierra en el cual existen momentos de comprensión e interpretación de los efectos de la naturaleza para aplicarlos en la convivencia cotidiana.

Esta ceremonia que puede ser individual, familiar o colectiva como una muestra de respeto hacia la Madre Tierra, no es adoración ni veneración, pero le sirve a los pueblos andinos para comprender el mensaje de la madre tierra para con el Hombre. A veces este mensaje no es claro, o no lo sabemos interpretar y para ello, la escena teatral ofrece sus poderes de interpretación.

En sala La Mar en Coche – Puna 173 Barrio San Pedrito – 4 fueron los escenarios dispuestos para que el público pudiera apreciar las distintas ópticas creativas que tienen los artistas para interpretar lo que la Pachamama quiere decirnos.

Rito no tan tradicional

En uno de los escenarios estaban Lourdes Ibarra, Verónica Nadal y Cecilia Córdoba, quienes con cantos y rituales ancestrales llamaron la atención del público para invocar a la Pachamama Trans, un ser que nos protege y nos quiere a todos, sin importar nuestra forma de ser, porque todos somos sus hijos y a los hijos se les quiere por igual.

La invocación con incienso, cantos y bailes provocó el resultado esperado, un público interesado que aplaudió esta actuación y que quería más del arte que estaría presente esa noche, como antesala del ritual a la Pachamama tal como se estila anualmente para ofrendar nuestro amor a la Tierra.

Denuncias por la Madre Tierra

Si bien la Pachamama tiene maneras de expresar su estado de ánimo, con lluvia, sol, terremotos, maremotos, muchas veces sus hijos no entendemos bien el significado de sus acciones. Por eso, en una segunda performance, Marcela Cura, Iván Santos Vega y Juan Castro Olivera asumen la voz de quien no tiene voz y dan palabra a las acciones de la Tierra.

Al son del cántico «La tierra te da, la Tierra te quita» se entregaba a los asistentes retazos de tela para que cada uno ayudara a formar la Wiphala, que es «la representación de la filosofía andina, simboliza la doctrina del Pachakama (principio, orden Universal), y la Pachamama (madre, cosmos) que constituye el espacio, el tiempo, la energía y nuestro planeta, por eso el significado de la Wiphala es un todo. Actualmente, es símbolo de la resurrección de la cultura que fluyó de los primordiales Cuatro Estados del Tiwantinsuyo».

A la Wiphala se le encuentra «izada en los acontecimientos sociales y culturales del hombre andino; en los encuentros de comunitarios del Ayllu, en los matrimonios de la comunidad, cuando nace un niño, cuando se realiza el corte de cabello de un niño (bautismo andino), en los entierros, etc».

Al final de este acto de creación de la Wiphala en el suelo, con el apoyo de los presentes, un hombre de barro, símbolo de la unión de la tierra y el hombre, danza y canta en celebración de esta mezcla que representa el esfuerzo de los seres humanos por cuidar a su Madre, la Pachamama, que se llena de tierra, de ofrendas y se envuelve como una ser que siempre estará protegido.    

La Pachamama en el Show de TV

Los medios audiovisuales y su gran innovación la televisión no están ajenos a la fecha en homenaje a la Pachamama, pero Pamela Vera, Carlota Campero y Martín Mendoza no creen que la fiesta es de alegría y color. Para ellos, la manera de alertar sobre lo que le ocurre a la Madre es contando la historia de quienes la usan y la empeñan, queriendo vender sus tierras, mediante un show de televisión.

Lo que parece una parodia a un programa de Susana Giménez, con algunas entrevistas en vivo a personas sacadas del público y puestas a jugar y a hablar con la moderadora, pronto da paso a los verdaderos invitados: Una mujer – alcoholizada y drogada – con su «chulo» o proxeneta que viene a exponer el gran negocio: vender tierras.

La analogía es el desprecio de los hombres por lo que tiene la madre tierra y cómo nos vamos deshaciendo de ella, contaminándola, vejándola al no importarnos lo que quiere ella, todo en nombre del progreso y el mundo moderno, eso sí, siempre de una manera graciosa y colorida, donde los medios de comunicación tienen una gran parte de culpa al banalizar y minimizar los temas que deberían ser tomados más en cuenta, como la paulatina destrucción de nuestra casa grande.

No celebran todos los que están, ni están todos los que son

Para culminar con los performance en honor a la Pachama, Nadia Ruge, Antonio Chávez, Rafael Urzagasti, César Farfán, Claudia Gutiérrez, del Grupo La Revuelta Teatro y Frente de Artistas Anticapitalistas, mostraron a un grupo de personas que celebran a la Tierra con colores, gritos, en medio de un caos que solamente ellos entienden, ya que – al parecer – están todos desequilibrados mentales y los tienen encerrados en un asilo.

Tal vez solamente sean locos los que tengan la suficiente claridad de la importancia de cuidar el ambiente, la tierra y a la Pachamama y por eso los encierra, porque los que están afuera de los manicomios se creen muy cuerdos y que saben lo que es mejor para todos. Posiblemente sean estos últimos lo que deberían estar encerrados y en libertad los primeros, pero así es la vida.

Fueron cuatro maneras de iniciar la Minka Teatral, de unir esfuerzos para dar a conocer lo que se hace de manera independiente, para al final, actores, técnicos, músicos y público en general se reunieran en una sola celebración, aquella que nos convoca todos los años alrededor del Pozo Sagrado para agradecer y lograr Equilibrio, Armonía y Vinculación Espiritual con la Madre Tierra. En esta Ceremonia de Respeto, los presentes manifestaron dos compromisos, de acuerdo a la tradición: El cuidarse a sí mismos y Proteger y Cuidar a la Pachamama.

La pregunta es: ¿Seremos capaces de logra estas dos tareas hasta el año entrante, cuando nuevamente asumiremos un nuevo compromiso? o quizás ¿Seremos tan inconscientes que acabaremos con todo lo que nos ha dado la Pachamama? La respuesta solo la puede dar cada uno desde lo más profundo de su ser, o esa es mi Visión Particular.

Francisco Lizarazo

@visionesp

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