México y sus pueblos mágicos

 

MI TIERRA

Mi tierra es prodigiosa, fértil, rica y lozana:

tiene miel de ciruela y néctar de manzana

y fragancia de flores y frescura de abril

Sabe sudar rocío cuando el cielo la moja

entre el sol y la lluvia le inyectan sangre roja

y la vuelven más fresca, más galana y gentil… (sigue)

Alfonso Vázquez Corona

«Los Pueblos Mágicos son colectivos muy antiguos, protagonistas de hechos históricos trascendentales y ricos en cultura, ya que conservan atributos simbólicos, arquitectónicos o naturales. Sus habitantes conservan sus costumbres y se sienten orgullosos de sus tradiciones, lo que los convierte en espacios vivos, con una gran cantidad de conocimientos y competencias.».

Esta definición del Sistema Nacional de Educación a Distancia (SINED) nos permite adentrarnos en el tema de las bellezas turísticas que tiene México, más allá de su capital, y por ello quiero hablar de Zacatlán, uno de usos pueblos mágicos que está en el estado de Puebla.

Zacatlán es un municipio localizado en el Estado de Puebla, México, es reconocido con el nombre de Zacatlán de las Manzanas, por ser uno de los principales centros productores de manzana. Su nombre está formado por dos palabras de origen nahuatl: «zacatl»,zacate; «tlan», lugar; «Lugar donde abunda el Zacate». A zacatlán lo distingue un glifo,» el xiutec «.

Para llegar a este Municipio hay varias maneras: La distancia entre DF y Zacatlán es de unos 138 km, que en tiempo podría calcularse en un viaje de 1 hora y 32 minutos.

Si uno quiere irse en su propio vehículo puede tomar la vía que conduce directamente desde la salida del DF hacia Puebla, pasando por Chalco, luego salir donde indica «Tlaxcala»  pasando por la Caseta a San Martín Texmelucan, continuar hacia Chignhuapan hasta llegar al pueblo mágico de Zacatlán de las Manzanas. Dicho de otra manera,  se debe seguir la carretera 150, con destino a Puebla y, posteriormente, continuar por la carretera 119 con rumbo a Chignahuapan.

También se puede uno ir en autobús, que fue el medio que utilicé. Existen la línea Estrella Blanca, y la Estrella Roja. Esta última  tiene varios puntos de salida, ya sea  desde la Terminal de Buses de TAPO, C. Norte, Taxqueña o Tlalnepantla o desde el Terminal del Aeropuerto Benito Juárez  (desde donde inicié mi travesía)  y que cuenta con servicio de snacks, bebidas, video e Internet a bordo, sonido personalizado para música o película y con aire acondicionado.

El costo promedio del viaje sencillo en estos autobuses es de 220 pesos (unos 18 dólares) y llegará a la estación terminal CAPU (Central de Autobuses de Puebla), que es grande con lugares para comer y está en el centro de Puebla, así que si tiene tiempo puede hacer una visita a su zona comercial.

Pero como nosotros vamos es a Zacatlán de las Manzanas, debemos tomar el autobús de la línea  Verdes, con un costo de unos 90 pesos  (unos 8 dólares) y lo deja en el terminal de Zacatlán, desde donde se puede tomar un taxi hacia cualquiera que sea su destino. 

¿Dónde alojarse?

Si uno revisa en Internet encontrará una variedad de hoteles y cabañas en lo que puede encontrar alojamiento y diversidad de opciones en cuanto a comida y estadía. Como mi intención es contarles lo que yo viví y experimenté, tengo que mencionar como lugar de estadía el Hotel California Cabins, ubicado en el Km 3 Carretera Zacatlán-Chignahuapan, Colonia El Mirador.

Si bien no está ubicado en el centro de Zacatlán, sino a unos kilómetros, tampoco es una tragedia, ya que le permite a uno contemplar la vegetación y la montaña desde alguna de las 8 Cabañas: 4 Cabañas Pequeñas de 2 a 4 Personas y 4 Cabañas Familiares de 5 o 6 Personas, que cuentan con Chimenea alimentada con leña natural, Televisión,  Baño Privado,  Agua Caliente 24 Horas Room,  Services, así como Restaurante Bar Familiar,  Sala de conferencias, entre otros. Eso sí  es recomendable ir abrigados, porque este pueblo mágico por ser de montaña realmente tiene temperaturas bajas y si no estamos acostumbrados nos puede hacer pasar una mala noche, así estemos en la mejor compañía y con el fuego de la chimenea.

Uno puede tener las comidas incluidas, si uno lo pide en su reservación, o puede querer probar la gastronomía del pueblo, para lo cual se puede trasladar en camionetas que pasan constantemente por la entrada del hotel, o ir en su vehículo propio.

Ya una vez instalados y digamos que hemos comido algo, viene ahora la pregunta inicial de nuestro recorrido:

¿Qué hacemos?

A pie por Zacatlán

 Una vez que estamos en el pueblo, lo mejor es comenzar a recorrerlo a pie, en auto también se puede, pero no ha nada mejor que visitar los lugares caminando, porque eso nos permite tomar fotos, comernos algo – que siempre hay dónde – y conocer a su gente, sus calles y su historia.

En Zacatlán hay lugares que uno no puede dejar de ver para poder decir que estuvo en este pueblo.

 Hay que comenzar el recorrido en el Palacio Municipal,  una construcción de estilo neoclásico con los relieves de cantera gris. A un  costado del parque central está el Templo de San Francisco, una construcción de 1562 y a partir de él se hizo el trazo que dio forma al Zacatlán actual.

Un lugar que uno no debe dejar de visitar es el Museo de Relojería, ubicado en la calle Nigromante, donde los sábados y los domingos, a las doce del día y de la noche, se realiza un show de los autómatas.

Aparecen muñecas de tamaño real, vestidas con trajes típicos y bailando música tradicional de nuestro país. De noche aumenta el atractivo de este performance por incluir vistosos efectos de luz.

El Museo está ligado a la fábrica de relojes Centenario; donde se que exhiben relojes de Sol, de arena, bolsillo y hasta cuarzos.

También está el templo y ex convento franciscano de Zacatlán, por ser el más antiguo del estado de Puebla, y si está en temporada se puede visitar la Feria de la Manzana, que se realiza en agosto e incluye música, danzas regionales, fuegos artificiales y palenques.

Otro lugar cercano al templo y que es bueno visitar es el Reloj Floral joya arquitectónica colonial creada por el Ing. Roque Leonel Olvera Charolet. Esta obra cuenta con 2 carátulas cada una de 5m de diámetro, característica que lo hace ser el primero y hasta ahora el único reloj de su género en todo el mundo.

Además de estos atractivos, se puede ir – aunque ya no a pie – a la  Cascada de San Pedro, Jicolapa, La Barranca,  Piedras Encimadas o a otras atracciones como la Cascada Tulimán.

¿Y si nos da hambre?

El típico platillo es el chile con huevo, acompañado de cecina, café así como los tlacoyos en salsa y queso. Un tlacoyo es una tortilla gruesa, ovalada y larga que se puede rellenar con algo como frijoles o carne antes de cocerlo y después, se sirven con varias cosas encima; queso, cebolla, nopales, chiles, etc.

Están también los tamales de mole, de rajas, de frijoles, de dulce acompañados con un atole de diversos sabores. Otro platillo es el mole, empezando con el tradicional mole de guajolote, el verde, el mole aguado con chayotextle y el platillo que ha empezado a tomar mucha fuerza entre los visitantes y la propia gente de Zacatlán es el conejo en chiltepín con papas.

Por las noches recomiendan «visitar las tradicionales chaluperías para saborear las ricas tostadas, quesadillas, chalupas, café y arroz con leche, o si prefiere también hay prestigiadas taquerías que ofrecen una gran variedad de sus productos para todos los gustos: Tacos al pastor, de mixtote, barbacoa, mixiote, pancita, bistec, cueritos, etc.»

Lo que sí no deben dejar de probar es el Pan relleno de queso o requesón, que afortunadamente se puede comprar en la extensa red panaderías que hay en el pueblo, algunas que llegan a cumplir 100 años de existencia. Los lugareños recimiendan el pan de la Panadería Pimentel.

Otra oferta gastronómica típica de este pueblo es el «chicharrón prensado o esponjado«, que pueden encontrar en las carnicerías y algunos restaurantes especializados en cerdo.

Y como su nombre lo indica, la manzana es un alimento que no se puede dejar de degustar, ya sea en postres o en bebidas, como vinos o refrescos (gaseosas).

El mote o coletilla de Zacatlán de las Manzanas le viene por la Feria de la Manzana, actividad donde «instalan grandes espacios para mostrar al pueblo lo bueno que les fue en las siembra y cosecha, lo bonitas que están las manzanas y también veneran y le agradecen a la Virgen de la Asunción, su Patrona”. «La primera Feria fue en 1941, en la gestión del entonces presidente municipal Agustín M. Cano». Además el día inaugural se corona a la Reina de la Feria de la Manzana, quien en los días que dura promociona el evento además de representar al Municipio en todos los eventos donde sean solicitados. En el Teatro del Pueblo tienen lugar eventos complementarios como la presentación de artistas locales y nacionales reconocidos, palenques, bailes y alguno que otro espectáculo deportivo. El último día desfilan carros alegóricos donde bellas mujeres de la serranía reparten manzanas a las multitudes que las ven pasar». Esta información es gracias a la reseña que hiciera Marco A. Villajuárez, sobre su visita a este pueblo mágico.

Además de los paisajes, la travesía en autobús, o la gastronomía que nos ofrece Zacatlán, un elemento a resaltar es la calidad de su gente, siempre atentos y dispuestos a consentir al turista, ya sea desde la venta de boletos, donde siempre están a la disposición para resolver cualquier duda, o en el Hotel donde se esmeran por servirlo a uno, o incluso caminando entre las calles de Zacatlán, uno observa que los mexicanos de esta zona, y así en muchas otras del país, están orgullosos de sus tradiciones, sus pueblos y lo que representan.

Como todos los pueblos que uno visita lo importante es llevar la mente abierta, ver lo que nos ofrecen y tratar de tener el mejor de los recuerdos, porque eso es la vida, una suma de momentos que nos hace ver que todos estamos conectados y que en cualquier parte que estemos siempre habrá algo que nos maraville, nos estimule a seguir siendo turistas y querer conocer más de lo que nos rodea, así que anímese y visite Zacatlán de las Manzanas o cualquier otro pueblo mágico de México, su alma y su espíritu se los agradecerá, o esa es mi Visión Particular.

PD: Parte del espectáculo que ofrece el Museo de Relojería

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