Caminar por las calles de cualquier ciudad y ver a los jóvenes, aunque también a algunos que no lo son tanto,  usando audífonos que nos recuerdan a los años 80 y 90, o nos traen a la memoria al personaje de Emilio Lovera llamado «El Chunior», pareciera indicarnos que la moda es algo cíclica, o que tal vez nunca se ha ido del todo, solo estaba de «parranda».

La historia de los audífonos o auriculares no es reciente, aunque tampoco se puede comparar con la historia romana o de Grecia, aunque tal vez sí, porque investigando un poco, gracias  a internet y el señor Google, es posible saber que estos artefactos siempre han existido porque  en la vida siempre ha habido personas con problemas auditivos.

Leyendo en oirbien.mx se puede  conocer que «los primeros instrumentos para ayudar en la audición fueron las trompetillas. Se fabricaban con muchos tamaños y formas. Podían ser de hoja de hierro, plata, madera, caparazón de caracol o cuernos de animales». Como la coquetería o vanidad siempre han sido parte del ser humano en aquello tiempos, algunas personas «no querían admitir su pérdida auditiva. Por eso, se intentaba disimular. Algunas trompetillas se escondían en abanicos, otras en bastones, e incluso algunas se camuflaban como piezas de joyería con diamantes».

Muchas veces, los inventos surgen de una necesidad propia o de alguien cercano, como en el caso de Alexander Graham Bell, el inventor del teléfono, quien tuvo alumnos sordos y «estaba casado con una mujer sorda y su madre también lo era. Por eso, su objetivo original consistía en transformar las palabras habladas en señales eléctricas que los sordos pudieran ver. El teléfono nació cuando supo que esta tecnología también se podía utilizar para transmitir la voz a una distancia larga».

Sin embargo, «los primeros amplificadores eléctricos estuvieron disponibles a principios del siglo XX. Tras ello, se inventaron los primeros audífonos. En los años 20, su tamaño ya era tan pequeño como para llevarlos en un bolso de mano».

Para el año 1934 las compañías inglesas Amplivox y Multitone produjeron los primeros aparatos comerciales que pesaban un poco más de un kilogramo y constaban del amplificador con baterías y el receptor o audífono.

 También se comercializó un aparato portátil que incluía un conector para el teléfono con aspecto similar al de una cámara de fotos de la época; a fin de disimular la clase de aparato que era bajo otro aspecto. La firma que lo produjo era Telex.

 Para 1945, Beltone logró una importante disminución del tamaño de los audífonos con su modelo Monopac, que incluía en un módulo las baterías y el amplificador. A esto contribuyeron las investigaciones militares durante la segunda guerra mundial logrando válvulas de muy pequeño tamaño. Además para 1947 aparecieron los llamados circuitos impresos que significaron una miniaturización en todos los circuitos eléctricos eliminando las soldaduras y cableados que, hasta entonces, eran necesarios y requerían de un mayor espacio físico donde alojarse.

De problemas de audición al aislamiento buscado

Pero estos artefactos se referían básicamente a ayudas para personas con problemas de audición. Hablemos ahora de otro tipo de auricular o audífono, aquel que nos permite escuchar música, la radio o aislarnos del mundo.

Beyerdynamic se considera, por tener auriculares oficialmente inventados a finales de los años 1930, la primera empresa a auriculares de mercado al público en general.

Estos auriculares son «normalmente desmontables, usando un enchufe de plug o miniplug. Productos típicos a los cuales se conectan al walkman, el teléfono celular, el CD player reproductor de discos compactos, el reproductor de Minidisc, el reproductor digital de audio, (mp3 player), y la computadora personal. Los auriculares también pueden ser usados con equipos de audio estéreo o minicomponentes. Algunas unidades de auricular son autónomas, incorporando a un receptor de radio. Otros auriculares son inalámbricos, usando la radio (por ejemplo el análogo FM, Bluetooth, Wi-Fi o infrarrojos) para recibir señales de una unidad base».

De acuerdo a la investigación en Internet, y por medio de la página taringa.net y sus post es posible conocer que existen tres tipos de audífonos: «Supraaurales, que están apoyados sobre el pabellón auditivo. Este es el estándar en los auriculares hi-fi o domésticos, pero también en los sistemas de mezcla profesional. Son más ligeros y menos voluminosos que los siguientes».

«Circumaurales, que rodean completamente la oreja. Estos auriculares, cuando son cerrados, permiten el aislamiento auditivo más o menos completo del sujeto que escucha y, asimismo, impiden que el sonido reproducido salga al exterior, por eso sus aplicaciones suelen estar más dedicadas al campo profesional, como monitorización de estudio o mezcla para DJs en clubes.

 «Auriculares Intrauriculares, son pequeños audífonos, aproximadamente del tamaño de un botón que se introducen dentro del oído y permiten al oyente una mayor movilidad y confort. Su mayor defecto es que el sonido parece que proviene del interior de la cabeza, por lo que se pierde la sensación auditiva natural, en la que el sonido llega del exterior. Su uso más común es para la escucha de reproductores portátiles (Walkman, Discman, iPods, reproductor MP3, reproductor MP4)».

Estos últimos son los que más encontramos en la calle y es fácil ver que las personas están totalmente aisladas, concentradas en lo que escuchan. Pero como no todo lo que brilla es oro, este tipo de audífono, usado «en un nivel del volumen suficientemente alto puede causar el deterioro o la sordera temporal o permanente de oído debido a un efecto llamado enmascarar. El volumen del auricular tiene que competir con el ruido de fondo, especialmente en lugares excesivamente ruidosos tales como estaciones del subterráneo, aeroplanos, y muchedumbres grandes. Esto conduce a la desaparición del dolor normal asociado a niveles más altos de volúmenes, y los períodos prolongados del volumen excesivamente ruidoso son extremadamente perjudiciales. «.

Tal vez por esto último, o quizás porque las modas regresan, es que ahora es cada vez más común observar a jóvenes, y hasta ejecutivos utilizando audífonos grandes, tipo DJ, aunque, eso sí hay señalarlo, con más estilo, y líneas mucho más atractivas, que los primeros Circumaurales.

En esta línea de diseño y tecnología, Panasonic presenta en Venezuela los audífonos  de la serie HX, en dos modelos: RP-HXD3 y RP-HXD5.

La nota de empresa, enviada por DLB Group, asegura que tienen «calidad de sonido», con un «marco con superficie de silicona el cual no solo agrega estilo a la apariencia, sino que además proporciona comodidad a las orejas y la cabeza del usuario, a la vez que evita deslizamientos. Estos elementos se pueden desmontar y lavar».

Poseen «respuesta de frecuencia de 10Hz-25kHz y unos audífonos de 30mm, este modelo es ideal para reproducir sonidos de excelente calidad». Además, los usuarios «pueden elegir entre una amplia variedad de colores, incluidos el rojo, purpura, gris y negro, entre otros».

Los audífonos RP-HXD5 están disponibles «en dos colores: negro con franja roja y acabado cromado en el auricular, y blanco con una apariencia de cristal acabado en el audífono. Cada uno es acentuado con un toque de color que imita el aspecto de la iluminación, con rojo para los audífonos negros y verde para los blancos. Este modelo presenta una gran unidad de altavoz de 40mm y una capacidad de respuesta en frecuencia de 8Hz-26kHz para una calidad de sonido superior».

Sea que usemos los audífonos para escuchar y mejorar nuestros problemas auditivos, o lo hagamos para aislarnos de todos y deleitarnos con nuestra música preferida, lo importante es no perder el estilo, y ya sean grandes, o pequeños, no importa la moda que esté imponiéndose, lo relevante es que los audífonos siempre serán una cuestión de «actitud», o esa es mi Visión Particular.

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